Guillermo Calabrase es, para muchos, sinónimo de buena gastronomía, cocina simple, accesible para todos y al mismo tiempo, un referente en el tema, que lo ha llevado a integrar el jurado de diversos concursos internacionales y trabajar con el reconocido cocinero argentino, Carlos Alberto “Gato” Dumas.
Faltándole muy poco para terminar la carrera de Medicina, Calabrese descubrió que su lugar estaba al frente de la cocina, que su pasión se vinculaba con la creatividad y la exquisita combinación de ingredientes para lograr platos abundantes, ricos en sabor y textura, sin olvidar sus raíces familiares y latinoamericanas al momento de cocinar. Para él, “atrás de la comida indudablemente hay cultura, hay idiosincrasia y hay maneras de ser que nos identifican”.
Su carrera gastronómica comienza con el “Gato” Dumas, recorriendo las diversas áreas de sus restaurantes: desde el sector de lavado hasta alcanzar el anhelado puesto de Jefe de Cocina, mientras continuaba perfeccionándose en cocina, organización de servicios de catering, historia, diseño de menús, entre otros cursos y talleres realizados.
En la actualidad es el Director Académico General de la escuela fundada por el importante cocinero fallecido en 2004, continúa con su empresa de gastronomía y conduce “Cocineros Argentinos” al mediodía de la Televisión Pública, donde “me siento más cómodo que en ningún otro canal”.
- Teniendo en cuenta las últimas tendencias en gastronomía, como la cocina de autor, fusión, entre otras, ¿Cómo podría definir su estilo al momento de cocinar?
- Mi estilo de cocina es muy amplio. Es la cocina normal, que sea comestible, rica, con posibilidades de hacerse todos los días y con contundencia de sabor; un estilo negado de las tendencias modernas de hacer todo chiquito y que te quedes con hambre. Por eso me gusta la comida que te sacie en el sentido de la cantidad y calidad. Para ello, le doy mucha importancia al producto, a la materia priman, a su origen, que esté en buen estado y conservar su sabor original. No me gusta tergiversar demasiado el gusto, al punto que el comensal pregunte: ¿Qué estoy comiendo?, ¿Qué es esta mezcla?
- ¿Esos interrogantes corresponden a la cocina de autor o la fusión?
- A mí me gusta lo perfectamente determinado: reconocer que se está comiendo. Al momento de cocinar pretendo ayudar a que el producto utilizado se luzca más y evitar esa confusión que se da con la cocina fusión. La cocina de autor, por otra parte, es muy particular, en definitiva yo también soy autor de cocina, porque hago mis propios platos. Pero esta cocina se trabaja desde el punto de vista de alguien que tiene trayectoria y experiencia, que ya ha probado todo y toma una postura dentro de la gastronomía: “Esto es lo que mi me gusta y esto es lo que yo hago”. Pero para hacer este tipo de cocina hay que tener años en el tema, la experiencia de haber probado diferentes cosas y que luego el público sea capaz de notar que determinado estilo de cocina o plato pertenecen a una persona en particular, que se diferencia del resto.
Creo que hoy en día con el afán de inventar o de destacarse se genera una confusión en el comensal. Inventar no se puede inventar nada, ya está todo creado. Lo que hay que hacer es adecuarse, utilizar bien los productos y lograr que estos se distingan y se luzcan, para que no queden en el olvido o que no se puedan diferenciar porque están tapados por otros ingredientes, u otros sabores.
GASTRONOMÍA ARGENTINA
“La cocina argentina es muy como somos los argentinos: somos un montón de idiosincrasias, donde las costumbres y platos que vinieron con la inmigración se mezclaron con lo autóctono”. Si bien al referirse a la cocina nacional se piensa en carne, para Calabrese hay otros productos que no deben ser olvidados, como el maíz, la humita o la quinua, que “son autóctonos, están tierra adentro, y hacen referencia al ser latinoamericano”.
“Durante muchos años le estuvimos dando la espalda a estas cosas por estar viendo a Europa, pero hoy por suerte se ha virado y estamos viendo hacia el interior. Se están sacando a la luz preparaciones antiquísimas”.
En Argentina, por otra parte, la gastronomía ha creció “muchísimo” y lo sigue haciendo, en parte por la profesionalización del obrero gastronómico. “El mercado laboral te obliga a profesionalizarte para no quedarte afuera. Además tanta presencia de los cocineros en los medios hacen que el público también vaya aprendiendo y luego pida nuevos platos”, con lo cual se retroalimenta el círculo de producción de la gastronomía y “se sale del asado aburrido que seguimos manteniendo con sumo orgullo”.
COCINAR PARA EL PAÍS
Guillermo Calabrese, se acercó a la televisión en 1995, como Productor Gastronómico en el programa de televisión “360” y en “Los Cocineros”. Hasta la fecha, realizó más de 1.500 emisiones televisivas.
Este año asumió un nuevo desafío en la televisión, pero esta vez en la Canal 7, al frente del ciclo “Cocineros Argentinos” que se transmite al mediodía, donde se realizan recetas del país, ilustrando el proceso productivo de los platos y sus propiedades nutritivas.
“Estoy muy contento con las repercusiones y en el canal me siento más cómodo que en otros espacios televisivos en los que he trabajado”, explicó y agregó que el plantel que lo acompaña es muy profesional y está comprometido con el producto.
Sobre el mensaje que transmite el programa, Calabrese destacó que es distinto al de trabajos anteriores, ya que “la Televisión Pública es popular, entonces hay que brindarles ese servicio de cocina fácil, posible de hacer en casa, sin demasiado rebusque, que le dé una solución al momento de darle de comer a su familia en el día a día”.
De acuerdo con el chef, los televidentes encuentran en ese espacio “platos no se van ´por las nubes´ en cuanto a costos y no tienen pretensiones de sofisticación”, como muchas veces se observan en los canales especializados de cocina de la televisión por cable, donde “todo es irrealizable, a menos que seas un profesional o que dispongas de bastante dinero para comprar la comida, los utensilios, y tengas el tiempo para realizar las preparaciones”.
La diferencia entre las dos propuestas televisivas, reside en que “lo que se plantea en los canales de cocina es para una elite gastronómica. En cambio lo que tratamos de plantear es la comida de todos los días, es la solución y buscar con economía y con nutrición algo diferente al churrasco con ensalada y la gente lo agradece mucho”.
El programa “es gastronomía pero también es un poco de show, es divertimento, es transmisión de cultura, porque se viaja y se muestran otras realidades. Y el hecho de poder ver a otros y conocer que es lo que comen y sus costumbres, es muy atrayente, porque atrás de la comida indudablemente hay cultura, hay idiosincrasia, hay maneras de ser, y es bueno poder mostrarlo…”.
Por Marina Guzmán
mguzman@diarioelatlantico.com
Fuente:Diario El Atlántico
Ver nota completa: http://www.diarioelatlantico.com/diario/2010/07/17/14573-en-cada-comida-indudablemente-hay-una-cultura.html