Por Lina Ma. Velandia, Mónica Mora, Juliana Aperador y Mónica Zambrano, estudiantes de Gestión Gastronómica en Gato Dumas Escuela de Cocineros.
La administración se entiende como el proceso de planear, dirigir, organizar, ejecutar, integrar y controlar los recursos de una empresa con el fin de optimizarlos y así agregar valor a la compañía.
En otras palabras, lo que busca la administración es eficiencia y eficacia en el manejo de los recursos aprovechando las competencias de los trabajadores, llevando a la organización a lograr resultados que la hacen competitiva en el mercado. Esa búsqueda de competitividad hace también que las empresas analicen su entorno, los avances tecnológicos y en general, despierta el interés de las mismas por enriquecerse con el conocimiento de lo que la rodea, dando lugar a la creación de estrategias que dan estructura a la organización.

El administrador es entonces, un líder: responsable, audaz, creativo y transparente; capaz de resolver cualquier situación. No sólo debe dirigir, organizar, planear, ejecutar, integrar y controlar; sino también, debe involucrarse en cada contexto, condición o ambiente. Es su deber, manejar sus conocimientos, trasmitir respeto, admiración y liderazgo en sus trabajadores.
Teorías X, Y y Z de la Administración
Teoría X
Fue creada por Douglas McGregor, y define al trabajador o empleado como un agente pasivo: subyugado a lo que digan y ordenen los mandos (jefes inmediatos, administradores, gerentes). Es un trabajador que prefiere ser dirigido, para evitar responsabilidades y mantener su seguridad, es decir, que por circunstancias personales o laborales, no quiere perder el empleo.
- La importancia de esta administración es que siempre debe ser totalmente ‘controladora’, ‘autoritaria’ e ‘impositiva’, no le da espacio a opiniones por parte de los trabajadores, ya que son sometidos a castigos y amenazas para garantizar la calidad de su trabajo.
- Para nosotros, esta teoría no está del todo mal, es rescatable la exigencia y el control que ejercen los superiores; pero no se puede llevar hasta el extremo de no permitirle al trabajador pensar o actuar por sí mismo.
Teoría Y
También creada por Douglas McGregor, analiza el punto de vista del empleado, y defiende el hecho de que puede responder, aprender y aportar en condiciones adecuadas de trabajo.
- Esta teoría es, de hecho, la contraparte de la teoría X.
- Su importancia radica en que diferencia sustancialmente la ‘administración por objetivos’ de la ‘administración por controles’, es decir, motiva, crea oportunidades, retira obstáculos y resalta las cualidades de los trabajadores; es participativa y democrática, tiene en cuenta la opinión de los empleados, aunque en muchos casos haya sido criticada por contar con ‘colaboradores’ consentidos y mimados.
- Estamos de acuerdo con el buen trato, pero se corre el riesgo de que, en un momento dado, un empleado pueda sencillamente ser mediocre, por la falta del control y de la debida dirección por parte de la administración.
Teoría Z
Su creador es William Ouchi, quien encontró el equilibrio entre las teorías X y Y: definió al empleado con una actitud positiva como trabajador, y una posición variable en la empresa. Por eso, los supuestos de esta teoría son:
- Al trabajador le gusta sentirse importante, estar informado, y busca el reconocimiento cuando hace bien su trabajo. Además, se tienen en cuenta sus opiniones y sugerencias, y participa, en su medida, en el crecimiento de la empresa en la que labora.
- Lo más importante de esta teoría es que se genera seguridad en los trabajadores; se estimula el trabajo en grupo, el ansia de superación y el sentido de pertenencia.
